Ante el crecimiento alarmante de los llamados “retos virales” en redes sociales, que han puesto en peligro la salud, la integridad e incluso la vida de niñas, niños, adolescentes y jóvenes, la Diputada Ana María Romo Fonseca, integrante del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano en la Sexagésima Quinta Legislatura del Estado de Zacatecas, presentó una Iniciativa de Punto de Acuerdo con el objetivo de impulsar acciones inmediatas para atender esta problemática que avanza con rapidez en el entorno digital.
Propuso que se implemente de manera urgente un programa emergente de atención y concientización, solicitando la participación del Gobierno del Estado, la Secretaría de Educación, la Comisión de Derechos Humanos del Estado, la Fiscalía General de Justicia y la Universidad Autónoma de Zacatecas, con especial enfoque en centros educativos de secundaria y bachillerato.
En la exposición de motivos, la legisladora señaló que la era digital ha traído beneficios importantes para la sociedad, como el avance tecnológico, la conectividad global y el acceso inmediato a información, herramientas educativas y entretenimiento; sin embargo, también ha abierto la puerta a riesgos graves, especialmente en el uso excesivo o irresponsable de las redes sociales.
Si bien algunos desafíos pueden ser positivos o tener fines altruistas, muchos otros se han convertido en tendencias que incitan a prácticas extremas, poniendo en riesgo la vida de quienes participan.
Entre los ejemplos mencionados se encuentran desafíos como el de las cápsulas de detergente Tide, el juego de la asfixia o “apagón”, el reto de la canela, el de la sal y el hielo, así como otros relacionados con el uso indebido de medicamentos como el desafío Benadryl o el llamado “Sleepy Chicken”, que incluso llevó a autoridades sanitarias internacionales a emitir advertencias por su peligrosidad.
La diputada destacó que existe una explicación clínica importante detrás de este fenómeno: el cerebro adolescente aún se encuentra en desarrollo, especialmente la corteza prefrontal, encargada del pensamiento racional, lo que provoca que muchas y muchos jóvenes actúen impulsivamente sin dimensionar consecuencias. A esto se suma la presión social digital, donde las redes “premian” el comportamiento escandaloso con likes, comentarios y viralización, generando una necesidad constante de aceptación.
La iniciativa surge además tras un hecho lamentable ocurrido recientemente en Zacatecas: el fallecimiento de un joven de 17 años, estudiante de una preparatoria de la Universidad Autónoma de Zacatecas, presuntamente relacionado con la participación en un reto viral.













